No se ve bien más que con el corazón, lo esencial es invisible para los ojos

domingo, 22 de enero de 2012

Quien decide tu valor eres tú misma .

¿Se puede saber qué haces esperando a que la gente te de un valor¿?
¿Acaso no sabes por tí misma lo que vales?

Te ves por dentro, te conoces, te vives día a día y todavía esperas que gente que no conoce ni la mitad de ti sea la que te dé tu importancia en el mundo... Pues te comerá la debilidad, ¡ESPABILA!
 

jueves, 19 de enero de 2012

Reencontrarme .

Meses después, donde todo es tan distinto, volver a leer el blog me hace aprender mucho . . .

Aprender que llegué a un punto de dependencia en el que es imposible sobrevivir .
Aprender que los miedos me pudieron en muchas ocasiones .
Aprender que la Mel cobarde debía desaparecer . . .  Y ASÍ FUE ! :)

Se cumplíó mi miedo más enorme y pensé que ahí acababa el camino, pero cual fue mi sorpresa . . . Solo hacía empezar :)

Y empezó una nueva vida para mí, donde no existe el miedo eterno, donde mi felicidad no depende de otra persona, donde disfuto cada momento que vivo, donde aprendo de las adversidades y sobre todo donde reina la paciencia y la madurez . . . Sí, superar una etapa difícil te hace madurar enormemente y así me siento, grande, fuerte y CAPAZ !

-"Estás aquí, pero no te veo por ninguna parte"... - decías.
Al fín puedo decir que me encontré, ESTABA EN EL MISMO LUGAR DE SIEMPRE, PERO NO ME QUISE VER DURANTE MUCHO TIEMPO !

No me partiste el corazón, sólo me lo devolviste, ¡g r a c i a s !

viernes, 9 de septiembre de 2011

I NEED

Esta cuesta se hace cada día más inclinada, siento que nunca alcanzaré esa señal en el camino que diga "Cambio de sentido".

Sueño cada día con tener otras visiones, otras expectativas, nuevas ilusiones, nuevas sensaciones . . .

Pero sigo vacía . . . Curioso, verdad¿? Tener todo pero sentirte así.

Necesito que me entiendas, que me des tu mano cuando valla a caer, que hagas nacer una sonrisa en medio de la desesperación .

Pero sobre todo necesito tu  . . . . P A C I E N C I A .

lunes, 4 de julio de 2011

sUmmer!

Bueno ya empezó mi verano y aunque no estoy disfrutándolo todo lo que me gustaría, todavía me queda muuucho verano . . .

Ojalá me llenase de la energía que necesito para disfrutarlo todavía más !

Busco VITALIDAD, ALEGRÍA, [GANAS]


 LLe-GO!

martes, 28 de junio de 2011

TIEMBLO.

No quiero volver a SENTIR
Que son DEMONIOS mis deseos
Que estoy viviendo porque
Que tiembla el AIRE entre mis
D E D O S .


sábado, 25 de junio de 2011

Si hubiese tenido que crear el mundo, también hubiese elegido NO estar en él .

lunes, 6 de junio de 2011

Las alas son para volar

 Cuando se hizo mayor su padre le dijo: «Hijo mío: no todos nacemos con alas. Si bien es cierto que no tienes obligación de volar, creo que sería una pena que te limitaras a caminar teniendo las alas que el buen Dios te ha dado».
-Pero yo no sé volar -contestó el hijo.
-Es verdad... -dijo el padre. Y, caminando, lo llevó hasta el borde del abismo de la montaña.
-¿Ves, hijo? Éste es el vacío. Cuando quieras volar vas a venir aquí, vas a tomar aire, vas a saltar al abismo y, extendiendo las alas, volarás.
El hijo dudó.
-¿Y si me caigo?
-Aunque te caigas, no morirás. Sólo te harás algunos rasguños que te harán más fuerte para el siguiente intento -contestó el padre.
El hijo volvió al pueblo a ver a sus amigos, a sus compañeros, aquellos con los que había caminado toda su vida.
Los más estrechos de mente le dijeron: «¿Estás loco? ¿Para qué? Tu padre está medio loco... ¿Para qué necesita volar? ¿Por qué no te dejas de tonterías? ¿Quién necesita volar?».
Los mejores amigos le aconsejaron: «¿Y si fuera cierto? ¿No será peligroso? ¿Por qué no empiezas despacio? Prueba a tirarte desde una escalera o desde la copa de un árbol. Pero... ¿desde la cima?».
El joven escuchó el consejo de quienes le querían. Subió a la copa de un árbol y, llenándose de coraje, saltó. Desplegó las alas, las agitó en el aire con todas sus fuerzas pero, desgraciadamente se precipitó a tierra.
Con un gran chichón en la frente, se cruzó con su padre.
-Hijo mío -dijo el padre-. Para volar, hay que crear el espacio de aire libre necesario para que las alas se desplieguen. Es como tirarse en paracaídas: necesitas cierta altura antes de saltar.
Para volar hay que empezar asumiendo riesgos.
Si no quieres, lo mejor quizá sea resignarse y seguir caminando para siempre.


Jorge Bucay.